Cultura
El arpa paraguaya, el instrumento que aprendió a hablar guaraní
Liviana, diatónica, sin pedales: el arpa llegada con los misioneros se convirtió en algo que en Europa no existe.
La primera vez que se escucha un arpa paraguaya en vivo, la reacción más común es preguntarse cómo hace una sola persona para producir esa cantidad de notas. La segunda es notar que el instrumento no se parece a ningún arpa de orquesta.
Un instrumento liviano
El arpa paraguaya tiene en general treinta y seis cuerdas, un bastidor de madera liviana — cedro, pino, a veces maderas locales — y ningún mecanismo. Sin pedales, sin palancas. Es diatónica: las notas disponibles son las de la escala, y cada alteración se obtiene presionando la cuerda con la punta del dedo o con la palma, mientras la otra mano sigue tocando.
El resultado es un instrumento que un músico puede cargar solo en el auto, llevar a una fiesta de barrio y tocar durante cuatro horas. Esa portabilidad no es un detalle: es la razón por la cual el arpa siguió siendo popular mientras en otros lugares se volvía un instrumento de conservatorio.
Cómo llegó y cómo cambió
Las arpas entraron al territorio con los misioneros, como instrumentos litúrgicos, y en las reducciones jesuíticas se convirtieron en materia de enseñanza sistemática. Cuando las misiones se disolvieron, los instrumentos y los músicos quedaron, y durante dos siglos el instrumento se transformó lejos de cualquier academia.
Las manos lo reescribieron. La técnica paraguaya usa las uñas en lugar de los pulpejos, con un ataque más brillante y percusivo; la mano izquierda construye un bajo rítmico continuo mientras la derecha corre en figuraciones muy rápidas. Es una manera de tocar que deriva más de la guitarra y de la danza que de la tradición clásica europea.
Dos ritmos para reconocer
El repertorio gira alrededor de dos formas.
- La polca paraguaya. A pesar del nombre, no está en tres cuartos como la polca europea: es de compás binario, con una síncopa insistente que hace difícil marcar el pie la primera vez. Es música de fiesta.
- La guarania. Nacida en el siglo XX de la obra del compositor José Asunción Flores, es más lenta, en tonalidad menor, y tiene una cualidad suspendida que la vuelve reconocible al instante. Es la forma en que el país expresa su nostalgia.
Dónde se escucha
No en los teatros, o no solamente. El arpa se escucha en los casamientos, en las fiestas patronales, en los restaurantes de Asunción que ofrecen música en vivo los fines de semana, en los conservatorios de barrio donde decenas de chicos aprenden el repertorio de memoria.
Quien llega a Paraguay por trabajo se encontrará casi con certeza con un arpa en una cena oficial. Vale la pena escuchar de verdad, y no como fondo: es uno de los pocos momentos en los que el país se cuenta a sí mismo sin tener que traducir nada.
Fuentes y referencias
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